jueves, 1 de septiembre de 2011

Terminator: De vuelta a los 80


En unos días, la plantilla al completo del Rotoscopio y unos amigos iremos por primera vez al Phenomena: The Ultimate Cinematic Experience, un acto especial-friki-cinéfilo-Barcelonés que se celebrará el día 9 de septiembre en el cine Urgell a las 20:00 de la tarde, donde se proyectaran en sesión doble las cintas “Jurasic Park” y “Terminator 2”.

El Phenomena es una experiencia que intenta recuperar el sabor del cine de antaño, y proyecta películas de los 70,80 y 90. De las dos que vamos a ver, Jurasic park ya la he visto cientos de veces, pero de la saga Terminador nunca había visto ninguna, y aprovechando esta ocasión me he decidido a ver la primera parte, estrenada en el año 1984, dirigida por James Cameron y protagonizada por Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton.

Nada más empezar la película vemos como en el futuro cercano (2029), el mundo está desolado después de una guerra entre robots y humanos, en la que estos últimos luchan para poder perpetuar la especie. De vuelta al “presente” (1984), aparece de la nada un androide en pelotas (Arnie-Terminator) mas bruto que un arado que se dedica a perseguir y asesinar a aquellas féminas que respondan al nombre de Sarah Connor. A todas estas que otro misterioso hombre también se transporta en el tiempo, persiguiendo al Terminator. Y falta en la función la verdadera Sarah Connor, que ve como se están ventilando a sus tocayas, y está acongojada. Todo tiene un sentido: El hijo que aún no ha nacido de Sarah, John, será el líder de la rebelión contra las máquinas, y el único que puede derrotarlas, por lo que los robots deciden cortar por lo sano e ir al pasado para cargarse a Sarah, y que así nunca pueda existir John. Lógico, ¿no?

Pues aunque a priori este tipo de películas no son mis preferidas, me ha encantado: los efectos especiales kitsch, con multitud de láser y stop motion, la sensación de agobio por la persecución del Terminator y, ante todo, Schwarzenegger, que casi ni habla ni gesticula, pero hace un papelón. Me encanta, y ya tengo ganas de que llegue el día 9 para ver la dos.

Por cierto, estoy teniendo graves dudas para elegir un disco para el mes de septiembre, porque he disfrutado de muchas cosas durante el verano pero tampoco nada que haya destacado por encima de todo... sigo dándole vueltas a la cabeza.

martes, 30 de agosto de 2011

La Huérfana: a Esther le pasa algo...

Hace cosa de un par o tres de años nos bombardearon con noticias de directores españoles que triunfan en el extranjero antes de estrenar en su tierra, muchos de ellos consagrados al cine de terror. Un ejemplo de esto es Jaume Collet-Serra, un barcelonés que inició su carrera dirigiendo a Paris Hilton en “La Casa de Cera”, y del que hoy vamos a valorar su tercer largo “La Huérfana”.
Si a Esther no le pasara nada...¿Habría película?
En la película, encontramos a una joven pareja con dos hijos que acaban de sufrir un grave revés, cuando pierden a su hija antes de nacer. Al cabo de unos meses deciden adoptar a una niña, y van a un orfanato donde encuentran a Esther, una jovencita de pinta adorable y rococó que está marginada del resto de la escuela mientras se desarrolla artísticamente (aquí hay que pensar que los padres muy listos no son, cuando van a adoptar a la niña más extraña del orfanato). Cuando la llevan a casa, empezamos a ver como la niña es mas rara que un perro verde y tiene una clara filia por volver loca a su madre y hermanos y asesinar a sangre fría al resto del vecindario… está claro que algo pasa con Esther…

Hasta que la niña se vuelve majareta del todo, el transcurso está lleno de tópicos, con su musiquita de intriga, la niña que va de buena pero huele a rancio,…; hasta que la muchacha se vuelve loca y empezamos a ver cierta originalidad e intriga.
Con la cara de mala que tiene, ya podrían haber cogido a otra...
Con un punto de partida y un desarrollo puramente de telefilm, "La Huérfana" es disfrutable por la tensión que genera y por lo sorprendente de la recta final. Una película correcta para pasar una tarde de domingo con una buena intriga. Sin más (ni menos).

lunes, 29 de agosto de 2011

Happy Baby, Beyoncé


Beyoncé y a su churri, Jay-Z, que anunciaron ayer en los Video Music Awards de la MTV que esperan un retoño. Desde El Rotoscopio aprovechamos para felicitarles por la buena nueva!

Me he puesto tibia a bravas este verano!
Y mañana, más críticas de cine...

viernes, 26 de agosto de 2011

La boda de mi mejor amiga


Lillian (Maya Rudolph) está a punto de celebrar su boda y elige como primera dama de honor a su mejor amiga Annie (Kristen Wiig). Empeñada en salir airosa del cometido, no tarda en encontrar competencia en Helen (Rose Byrne), la cuñada de Lillian. Los preparativos con sus otras compañeras de altar sumado a sus problemas amorosos y económicos la irán poniendo a prueba.

Este es el argumento de 'La boda de mi mejor amiga', el estreno más refrescante de este verano invadido por los remakes y los superheroes de turno.

Dirigida por Paul Weig, se trata de una comedia hilarante y descacharrante que provoca las risas del espectador gracias a una sucesión de gags que discurren con ritmo y frescura, sin caer en los convencionalismos típicos del género.

El elenco de actrices está encabezado por una brillante Kristen Wiig, candidata a nueva reina de la comedia (también firma el guión junto a Annie Mumolo), quien se lleva práctivamente todo el protagonismo y nos regala momentos intensos, especialmente en sus guerras dialécticas con Rose Byrne (actriz prometedora con una cartera llena de proyectos). Tampoco faltan las dosis escatológicas, aportadas por una inmensa Melissa McCarthy, alocadamente divertida e inconmesurable en la escena de la tienda de trajes de novia.


En su conjunto se trata de una comedia coral escrita y protagonizada por mujeres, que tienen en la amistad el motor que las mueve para superar los obstáculos por los que van atravesando.


Risas aseguradas en este film que ha reventado la taquilla en USA. Sin duda, uno de los mejores estrenos en lo que llevamos de año.

Puntuación El Rotoscopio: 4/5

jueves, 25 de agosto de 2011

Avatar: Pocahontas en el espacio.


Por fin me he dignado a ver Avatar... ¿me tendré que tragar mis críticas o se confirmarán? Seguid leyendo y lo sabréis...
Bien, pues al final podemos decir que la película ha estado por encima de mis expectativas con algún matiz. Si, es bastante más buena de lo que me esperaba pero tiene algunos puntos muy mejorables, sobretodo en lo referente al guión.

Pero vayamos por partes: ¿es Avatar el verdadero revulsivo que el cine necesitaba? No y sí. Me explico:

  • Puntos en contra: Como diríamos en Cataluña, el guión “no ha inventado la sopa de ajo”. Si nos centramos estrictamente en lo que se nos explica, veremos como estamos ante una película más de invasiones humanas a otros territorios (ya sean terrestres o extraterrestres) que sigue el patrón y formulismo básico de este género (incluido el malo malísimo, los sentimientos encontrados del protagonista y el final improbable pero obvio). Por otra parte vemos que fusila sin ningún tipo de reparos la historia de Pocahontas (la versión infantil de Disney, me refiero) incluyendo hasta una pseudo abuela sauce. Y hay que añadir que en algunos casos el diseño de los personajes es un poco chusco (y no me refiero tanto a los Navii como a otros personajes, véase el caso del monstruo negro o algunos bichos que son, directamente, dinosaurios).
  • Puntos a favor: aunque la trama esté vista, es un tipo de historia que siempre entretiene. Y, sobretodo, estamos ante una película visualmente apabullante. Destaco por encima de todo el diseño de los paisajes en los que se desarrolla la acción. No se porqué, pero parece que se han esmerado más en crear montañas y plantas que en dar un contenido a los personajes.

Así pues, ¿Es esta la película que salvará al cine, como aseveró James Cameron? Pues esperemos que no, pero podemos pasar un buen rato comprobándolo. Y dicho esto, tengo que reconocerlo: es una buena película, pero no es el peliculón que nos quisieron vender.

martes, 23 de agosto de 2011

Una deliciosa vuelta a la infancia: Super 8


Este fin de semana, en riguroso estreno, fui a disfrutar de Super 8, esta producción de Steven Spilberg dirigida por J.J.Abrams (el padre de LOST) que nos transporta a los clásicos de los 80 como los Goonies o E.T.

Sin ningún disimulo, esta película es un claro homenaje al cine que se hacia en los ochenta: la pandilla de amigos, las aventuras, los extraterrestres y los zombies. Pero todo ello está conjugado con una manera de hacer cine muy actual (se nota la huella “Lostiana” del director) y se agradece que para contar una historia que a priori no parecía original se haya optado por hacer protagonistas a la pandilla de niños, siendo así la cinta una vuelta a nuestras aventuras infantiles.

La trama a la que aludía anteriormente es la siguiente: una pandilla de amigos preadolescentes están grabando una película de zombies (de ahí el título, haciendo alusión a aquellas cámaras de video), cuando convencen a la chica guapa del colegio para que los lleve en coche a una estación de tren lejana para grabar unas tomas. En estas que a media escena se produce un terrible accidente ferroviario (impresionante) y se ve que algo sospechoso ocurre… y hasta aquí puedo leer (de verdad, la película es demasiado nueva para hacer ningún spoiler…).

Drew Barrymore y compañía a punto de encontrar a E.T.

Tengo que deciros que me ha parecido una película con mucha tensión, que te venían ganas de seguir viendo (sí, como Lost pero con más preadolescentes, es decir, diversión sin reservas) y tenia muchos momentos desternillantes (me estuve riendo con una tontería sobre unos perros fugitivos durante más de dos minutos… y continué fuera del cine). Y también hay muchos homenajes (a E.T., al Walkman, a Blondie,…)

Si queréis pasar un muy buen rato, os recomiendo esta película, que es de lo mejorcito que he visto este año junto al Cisne Negro.

jueves, 18 de agosto de 2011

Machete

Al fin he roto la maldición de ver una película horrible (o aburrida) detrás de otra. Miré encima de la mesa todas las películas que tenia por ver y me llevé las manos a la cabeza… nada me motivaba lo más mínimo… así que las devolví a la biblioteca y decidí ponerme a pensar en algo que me motivase de verdad. Y me acordé que tenia pendiente “Machete”, de Robert Rodríguez, una película pretendidamente de serie B con tiros, machetazos, tías buenorras y un argumento absurdo… ¿qué más se puede pedir?

Esta película nace a raíz del proyecto “Grindhouse”, que unió a Rodríguez con Quentin Tarantino para realizar una sesión doble de cine cutre que dio lugar a las irregulares pero disfrutables “DeathProof” y “Planet Terror”. Si en nuestro país las películas se hubieran estrenado “como tocaba” (es decir, juntas, y no separarlas para pagar dos entradas) podríamos haber disfrutado en el cine de los trailers falsos creados para separar las películas, y es que en uno de ellos hablaba del personaje de Machete, que se acabó convirtiendo en la película de la que hoy os estoy hablando. Pero el proyecto no funcionó bien en los USA y aquí nos tuvimos que dar con un canto en los dientes.

Pero vamos a hablar de la película, que llevo mucha paja para poca chicha. Machete (Danny Trejo) es un federal mexicano que ve como la mafia mata a su mujer ante sus ojos. Años más tarde, cuando ya no forma parte del cuerpo (que da apoyo a la mafia) ha cruzado la frontera hacia los Estados Unidos, y ve como sus compatriotas son asesinados en el intento de entrar al país, y como los políticos apoyan y participan de estas prácticas. En estas que un desconocido le ofrece una importante suma de dinero para que liquide a un senador del estado de Texas, y justo cuando va a realizar el encargo… se da cuenta de que todo es una trampa muy bien urdida. Hasta aquí puedo leer.

Si? Pues te reviento!

En la película encontramos al señor Danny Trejo dando vida a machete (aunque tampoco es que actúe mucho… con ese físico da miedo sin que haga nada…), pero también aparecen una serie de invitados “Deluxe” que no se tienen que esforzar mucho para clavar sus papeles (ahora veréis porqué): Jessica Alba es una policía de inmigración macizorra que se verá en una encrucijada al estar luchando contra su propio pueblo. Michelle Rodríguez es algo así como la líder del movimiento en contra de las leyes de inmigración, como el cerebro pensante que le permite tener ramalazos sexys y poner al cabo de unos segundos cara de perro. Robert de Niro es el senador en apuros, un pelele en manos de Jeff Fahey (Lapidus en Lost) su mayor inversor en la campaña con intenciones ocultas y una hija, Lindsay Lohan, que básicamente es una yonqui que se pasea en tetas por la película sin más. Y falta otro de los malos malísimos, Steven Seagal es el capo de la mafia mexicana, y el enemigo público de  Machete. Y creo que así, más o menos, os podéis hacer una idea de la magnitud de los personajes que aparecen.
Oooohh!! Creo que me ha salido una cana!

Aparte del cachondeo, que es mucho, la película tiene un fuerte componente de lucha social, haciendo patentes las dificultades que atraviesa el pueblo mexicano para traspasar la frontera. Aunque claro, entre la sangre y los desmembramientos es difícil de ver.

La he disfrutado bastante, algo menos quizá que las predecesoras, pero estaría encantado de que hicieran secuelas, porque es una película notable.

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