miércoles, 4 de febrero de 2015

Tendencias del cine español durante el 2014


El cine español se encuentra estos días inmerso en la vorágine festiva de las galas de premios después de un año triunfal en taquilla, por la que han desfilado películas de géneros muy dispares y de variada envergadura.

Nos divertimos con la historia de amor de un andaluz y una vasca; nos enganchamos a las peripecias de una señora por ocultar la muerte de su marido y así cobrar la doble paga que éste aún tenía pendiente; hicimos nuestra la relación de amor a distancia entre una joven pareja con planes de futuro; nos enamoramos de una ex estrella del rock de los 80 que despierta de su letargo gracias a la visita de un ‘fantasma’ muy familiar; nos sentimos radiografiados con las dificultades de una pareja de jóvenes padres sin trabajo que ven en la emigración la última de sus salidas para sobrevivir; asistimos al enfrentamiento entre una madre biológica y una adoptiva por la custodia de una niña; nos entretuvimos con la historia de narcotraficantes y persecuciones espectaculares en la frontera sur de Europa; acompañamos a dos detectives de homicidios en su viaje por un pueblo en las marismas del Guadalquivir buscando al asesino de dos jóvenes aparecidas muertas; quedamos hipnotizados por un padre dispuesto a hacer lo que hiciera falta por conseguir el vestido de la serie manga favorita de su hija, enferma de cáncer terminal; nos gustó ver cómo la vida de unas mujeres se veía alterada por unos ramos de flores, y para acabar el año, pasamos miedo con una costurera agorafóbica encerrada en un piso de Madrid junto a su hermana pequeña. 

A escasos días de que la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España se pronuncie sobre los mejores trabajos del 2014 con la entrega de sus premios Goya, hoy hacemos un repaso a esos elementos que han sido tendencia recurrente durante el pasado año en algunos de los films que más han dado de qué hablar entre la crítica y el público, y que en ocasiones han sido los verdaderos leitmotiv de las historias o han marcado un papel decisivo en el devenir de sus personajes dentro de ellas.

-Cicatrices-
¡Nunca un rasguño fue tan sexy! Primero Bárbara Lennie en ‘Magical Girl’ y más tarde Nadia de Santiago en ‘Musarañas’, ambas actrices se pasaron buena parte del metraje de sus respectivas películas luciendo brecha en la cara. En vertical en la frente o en horizontal en el pómulo, provocada de un cabezado contra un espejo o forcejeando en el fragor de una pelea, la cicatriz marcó a sus personajes y las dotó de un magnetismo físico que hubiera perdido poder si sus rostros hubieran permanecido inalterables.



-Medicamentos y otras sustancias-
El consumo de pastillas ha sido característica compartida entre algunos de los personajes de las películas más aclamadas de la temporada. Juan (Javier Gutiérrez) en la ‘Isla Mínima’ tiene que tomar pastillas a causa de su enfermedad. Eso mismo le ocurre a la desequilibrada Bárbara (Bárbara Lennie) de ‘Magical Girl’, forzada por su pareja a medicarse sin que sepamos muy bien la causa concreta. En otra situación mucho más preocupante y límite se encuentra Montse (Macarena Gómez) en ‘Musarañas’, cuya agorafobia y otros trastornos la llevan a consumir morfina, así como a subministrarle esta sustancia a su acogido y convaleciente vecino (Hugo Silva), aquejado de un fuertísimo dolor corporal (que no desvelaré para no aguar la película a quién aún no la haya visto).

-Vestidos-
Si en ‘Magical Girl’ es un vestido el desencadenante de que los tres misteriosos y oscuros protagonistas tomen contacto, se persigan y luchen por evitarse los unos a los otros, en ‘Musarañas’ el patronaje sirve de vía para que la agorafóbica Montse (Macarena Gómez) se relacione con el mundo exterior. De esta manera, la joven aprovecha su don en la costura para entablar relación con una amiga, que es, a su vez, la que le proporciona las dosis de morfina que necesita para vivir con cordura.


-Agorafobia-
Es mucha casualidad, pero es así. Elena Anaya en ‘Todos están muertos’ y Macarena Gómez en ‘Musarañas’, ambas en la lucha final por ser considera mejor actriz protagonista del 2014, interpretan a dos mujeres que viven encerradas en sus casas a causa de la agorafobia. A la primera la cuida su madre, y muy poco su hijo. A la segunda la sostiene el apoyo de su hermana y una amiga. La primera vence sus propios miedos gracias a la aparición del fantasma de su hermano, muerto años atrás en un accidente de coche. Por su parte, la segunda lo hace movida por el amor que se despierta en su interior hacia el vecino malherido al que acoge en casa, aunque sus progresos no son demasiado esperanzadores.


-Cárcel-
Al contrario de lo que pasa en la vida real en nuestro país, dónde no hay semana en la que un conocido personaje entre en la cárcel o esté a las puertas de hacerlo, este 2014 el cine español decidió sacar de entre rejas a dos personajes con fuerte peso en las películas en las que intervenían. Por un lado, José Luis Torrente, aquel que un día fuese ‘el brazo tonto de la ley’ salió de la cárcel y, aterrado por la nueva España del 2018, se puso manos a la obra para poner orden en el país. Por su parte, en ‘Magical Girl’ tenemos a Damián (José Sacristán), un antiguo profesor que al salir de prisión se ve envuelto en una historia de acosos y chantajes en la que tiene el papel decisivo de atajar como sea. Ambos personajes se toman la justicia por su mano, mueven a sus contactos y resuelven sus problemas por vías no demasiado legales.

Si estas cinco tendencias han marcado momentos clave en las películas españolas más importantes del pasado año, ya de lleno en el 2015 tendremos que ir viendo, estreno a estreno, qué otras nuevas orientaciones estarán de moda en el cine hecho en nuestro país.

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