El jueves tuve un día desesperante. Des de las 9 de la mañana hasta las 5 y media de la tarde esperando a ver si colgaban unas notas que necesitaba, y mientras tanto yo consumiéndome por dentro. Ante esta perspectiva decidí ver una de las pelis que tenía pendientes desde el salón del cómic: Ponyo en el acantilado, hasta el momento la última obra del Estudio Ghibli y del maestro Hayao Miyazaki.Poco puedo decir de este peliculón: Miyazaki nos ha regalado una historia sobre un niño de tres años y su amistad con una niña pez, Ponyo, que dará cualquier cosa por estar con él. Ponyo es una obra mágica, al más puro estilo del antiguo Disney, que habla sobre la amistad, la naturaleza, la familia, la gente mayor,… todo visto desde la óptica del infante protagonista.
Tal vez esta sea la mejor película que he visto en muchos meses. Me emocioné, me reí y me quedé con ganas de verla más y más veces, como ya había hecho con el viaje de Chihiro o la Princesa Mononoke. Y que narices, los personajes son adorables!!!
De las películas que he visto de Miyazaki, quizás esta es la más infantil, pero también la más emotiva. Si os hace falta una excusa, buscaros a hijos/primos/hermanos para acompañarlos. O simplemente, lanzaros a la aventura de disfrutar de esta obra maestra.
Esta película tiene garantia de calidad "El Rotoscopio"