jueves, 20 de septiembre de 2012

La Voz

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Después de muchos meses promocionando el programa, ayer Telecinco estrenó 'La Voz', un producto made in Endemol archiconocido en España y el mundo entero por causar furor en Estados Unidos, donde ya van por la tercera edición y lo continúan petando. Las principales claves del show son los concursantes, de quienes se prescinde de físico para primar sus cualidades vocales (de ahí el título), y los miembros del jurado, quienes 'a ciegas' y afinando oído, eligen a sus preferidos y los incorporan a sus equipos. A partir de ahí, ¡empieza la competición por demostrar quién tiene la mejor voz!

Cuando nos enteramos que Telecinco preparaba la versión española del concurso, no podemos negar que sentimos una gran alegría. La 'cadena amiga' sabe hacer shows de este tipo como ninguna otra cadena sabe hacer, y el formato ya estaba más que rodado, por lo tanto, ¿podría fallar algo para que 'La Voz' triunfase en España? La respuesta por ese entonces era 'NO'. Sin embargo, a medida que se iban conociendo detalles, nuestras esperanzas por volver a disfrutar de un programa musical tras los mejores años de OT, se nos fueron cayendo hasta conocer el nombre de los integrantes del jurado y morir completamente.

Si en la NBC tienen la suerte de contar con Adam Levine (Maroon 5), Cee Lo Green, Blake Shelton y Christina Aguilera (en la cuarta edición será substituida por Shakira), o en UK, con Jessie J, Will.i.am, Tom Jones y Danny O'Donoghue, aquí tenemos a David Bisbal, Rosario Flores, Malú y Melendi, cuatro cantantes de cuestionado nivel artístico e influencia, dispuestos a ocupar las famosas sillas giratorias y emitir sentencia sobre las voces de los aspirantes a estrellas de la música.

los americanos

Para empezar, si los americanos han conseguido convertirse en uno de los jurados más cohesionados, simpáticos y con más sintonía con respecto a los espectadores (y esta es una de las grandes bazas del concurso), los españoles, como pudimos ver ayer, no tienen ninguna química entre ellos, no se enteran de qué va la cosa, y lo que es más importante, no conectan con el público, especialmente con el que está en sus casas y solo percibe desconcierto.

Es verdad que no podíamos entonces, ni podemos ahora, esperar más de lo que vimos ayer, por eso nos sentimos un poco decepcionados y con el deber (¡por el espíritu de Christina Aguilera!) de poner las cosas en su sitio.



El jurado

David Bisbal: podría ser una apuesta segura por ser el más internacional y tener a una legión de fans a sus espaldas, pero todos sabíamos que el de Almeria no sabe hilvanar más de dos frases subordinadas seguidas y ayer nos lo volvió a demostrar. Estaba algo sobreactuado. Su primera frase a la primera concursante fue 'Te voy a decir una cosa,... ¿te da' cuén?', y su principal repertorio para evaluar al resto anduvo entre los 'oleeeeee' y los '¡qué arteeeeeee!'.

Rosario Flores: antes de empezar con las primeras audiciones parecía la más emocionada, pero una vez entrados en materia se perdió por completo y no acabó de encontrar su lugar. El programa y los propios concursantes se le quedan grandes. Su aportación también la teníamos clara y no tardó en constatarlo con '¡Viva los flamenquitos. Viva mi raza!'.

Malú: 'sola' de arriba a abajo, 'sola' entera y tuya, 'sola' de frente y de repente,... Malú fue la última en conseguir concursantes en su equipo porque nadie quería ir con ella (además, tiene un parecido a Chayo Mohedano muy peligroso). ¡No tiene autoridad y no causa el mismo respeto que sus compañeros! El programa empezó a las 22.30 y a las 00h aún seguía sin voces en su equipo. Su frase de manual con los concursantes fue 'tienes una voz personal'.

Melendi: contra todo pronóstico, fue el que más me gustó y el que más vivió el espíritu 'La Voz'. Estuvo muy metido en el concurso desde el segundo 1, fue el único que daba argumentos musicales, y el primero en pulsar el botoncito cuando algunos de los concursantes sonaban bien.

los españoles


Lo peor
-el horario. Como es costumbre en España, todo empieza tarde y acaba más tarde aún. Imposible verlo hasta el final si eres de los que se van pronto a la cama, como es mi caso.
-aunque estaba previsto que empezara a las 22h, las audiciones a ciegas lo hicieron más de media hora más tarde, ya que explicaron el funcionamiento del concurso dos veces: en la previa de las 22h, y a las 22.30.
-la dicción de David Bisbal es pésima, sufrimos cada vez que abría la boca y se hizo muy cansino. Twitter ardía en comentarios contra el cantante.
-se echó en falta la barrita del tiempo atrás que marca el tiempo que les queda a los miembros del jurado para poder pulsar el botón antes de la finalización de las actuaciones de los participantes. Eso le da más emoción y ayuda al espectador a meterse en el concurso desde casa.
-el jurado no tiene ninguna química y rompe la dinámica del show.



Lo mejor
-el plató
-la promoción del concurso meses antes aumentó las ganas de los espectadores, que lo dieron ayer una audiencia del 30% de share y cinco Trending Topics en Twitter: #LaVoz, #estrenoLaVoz, Melendi, Malú y David Bisbal
-Jesús Vázquez se mueve como pez en el agua en este tipo de programas y estuvo muy correcto, aunque su participación queda bastante reducida a la nada
-Melendi y sus posturitas. Fue el más rápido entre sus compañeros.
-los concursantes, muy variados y prometedores
-la selección de temas por parte de los concursantes no provocó tanta pereza como se esperaba. Estuvieron todos bastante acertados


Así pues, pasada la gala 1 de 'La Voz' solo se nos ocurre resumir lo visto en tres titulares: 'Un jurado pésimo se carga una gran Voz', 'El día en que David Bisbal perdió a muchas fans' y 'El día en el que me hice Melendista'.

El próximo miércoles le daremos al programa una última oportunidad. Hasta entonces, 'veniros con nosotros, que os vamos a dar mucho'.

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