Hoy en El Rotoscopio hacemos un repaso a cinco estrellas emergentes cuya característica común es tener hermanos en el mismo negocio.
Uno de los actores más prolíficos de Hollywood, y a mi parecer, uno de los más cansinos, es James Franco.
El actor, a punto de los 36, lo mismo trabaja con Wim Wenders o Danny Boyle, como que hace 'Oz: un mundo de fantasía' o 'Caballeros, princesas y otras bestias', o se graba haciendo parodias y lo cuelga en Youtube. James, además, tiene un hermano que también se dedica al mundo de la interpretación: Dave.
El menor de los Franco gana al mayor en físico y belleza aunque no en talento (o aún le queda mucho por demostrarlo). Su trabajo más destacado es, en cine, 'Ahora me ves', y en la vida real, haberse ligado a Alison Brie. ¡Suerte Dave, porque ya tienes 28 años y vas necesitando un empujón!
Cuando Elsa Pataky decidió dar el salto a Hollywood lo tuvo claro, '¡me ligo al tío bueno del momento y así no paro de salir en las revistas!'. El primer intento con Adrien Brody le salió mal, pero la muchacha no cesó en su empeño de 'triunfar' y se ligó a Chris Hemsworth. Lo suyo ha sido amor de verdad y le ha dado a Thor tres hijos.
Chris es actualmente uno de los actores más reclamados por los grandes estudios, aunque su talento básicamente se reduzca a interpretar a super héroes y salir en blockbusters protagonizados por los efectos especiales.
A Hemsworth I, le sigue Hemsworth II: Liam.
Liam tiene 24 años y es una monería de criatura. Su mayor éxito está siendo la saga 'Los juegos del hambre', aunque ha sido centro de atención durante bastante tiempo por su relación con Miley Cirus.
Los dos hermanos pueden dar de que hablar mucho en el futuro.
Las hermanas Deschanel provocan tanta simpatía como rechazo. Mientras unos las consideran encantadoras, otros las ven como un auténtico coñazo.
Pero el caso de las hijas de Caleb y Mary Jo es muy diferente al de los Franco y los Hemsworth: mientras la mayor, Emily, lleva años trabajando en cine y televisión (la serie 'Bones' es su mayor éxito) sin conseguir gran reconocimiento por parte del gran público, ha sido la pequeña, Zooey, quién ha llevado el apellido Deschanel más lejos y ha subido como la espuma desde que interpretara junto a Joseph Gordon-Levitt '(500) días juntos'. Con la sitcom 'New Girl' está triunfando y aún tiene tiempo para seguir en activo con su grupo musical 'She and Him'.
¡En El Rotoscopio somos fans declarados de Zooey!
Todos pensábamos que las gemelas Olsen llegarían lejos en el mundo de la actuación, pero las adorables niñitas de 'Padres forzosos' se perdieron por el camino entre el mundo de la moda y la conquista de hombres maduros. ¡No nos tiramos de los pelos por ello!
El talento interpretativo se lo quedó la pequeña, Elisabeth, quien con tan solo 25 años lleva ya una filmografía de lo más envidiable. Sin duda es una de las grandes promesas del cine americano, y cuenta con algo que sus hermanas olvidaron al crecer: la discreción.
Las Mara no son las actrices de las que más se hable por las calles de Los Angeles, pero yo sí lo hago de Kate, y bastante, en mi casa.
La mayor de las Mara está que se sale: su filmografía tiene para todos los gustos, pero nada que cause vómito. Le da tanto a la televisión (ahora con 'House of cards'), como al cine independiente o comercial (lo próximo 'Los cuatro fantásticos'), y además, tiene una carita de lo más adorable.
Pero el mayor enemigo profesional de Kate es su propia hermana: Rooney.
De Rooney no sabíamos casi nada hasta que en el año 2011 protagonizó 'Millennium: los hombres que no amaban a las mujeres' y consiguió una nominación al Oscar. Tras esto, ha estado en la aclamada 'Her' de Spike Jonze, ha trabajado con Terrence Malick, y actualmente rueda lo nuevo de Todd Haynes junto a Cate Blanchett.
¡Las Mara, dos grandes actrices alegrándonos la vida!










Lo interesante de esta película es todo su conjunto y su manera de narrar la historia, pues el director juega con esos 500 días de relación y los va moviendo hacia delante y hacia atrás, permitiendo al espectador conocer todos los grandes momentos y pequeños maticies que mueven cualquier relación de pareja. Desde la exaltación de una simple sonrisa, a la majestuosidad de un lunar, las caricias aterciopeladas, o la gran aventura de ver una película en el cine, se pasa a aborrecer la boca de la amada, repugnar su lunar, odiar sus caricias, o preferir ir al cine solo.
Otra de las cosas novedosas que aporta esta película es el cambio de rol en la pareja y el miedo al compromiso, pues en este caso es el chico el que anhela la relación estable y se muestra sensible ante cualquier tema relacionado con su historia de amor, mientras que ella huye de cualquier atadura sentimental (aunque luego se demostrará lo contrario).


