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jueves, 30 de enero de 2014

American Horror Story: Coven


Como ya he dicho en más de una ocasión en este blog, la comedia es mi predilección en lo que a series se refiere, aunque de vez en cuando, movida por recomendaciones de allegados que saben de mis gustos, hago incursiones en otros géneros a los que por mí misma sería incapaz de llegar.

Esto ha sido lo que ha sucedido con 'American Horror Story', serie de terror de la que ya habíamos hablado anteriormente y que ayer mismo ponía fin a su tercera temporada en antena.

Tras comerme en pocos bocados 'Murder House' y 'Asylum' (con mejor sabor y consistencia la segunda que la primera), esperaba impaciente la llegada de 'Coven' cual niña que no puede dormir durante la noche de Reyes. Tristemente, como sucede a veces, las altas expectativas pueden llegar a ser peligrosas y  decepcionantes...


Ryan Murphy (a quien podríamos comparar con nuestro españolísimo Pedro Almodóvar y su 'universo femenino'), es un grandísimo creador de historias con la habilidad reconocida de tejer interesantísimos personajes para mujeres. Buena cuenta de ello ha dado en 'Coven', y no nos engañó cuando lo anunció: la trama iría sobre brujas y el casting estaría formado casi íntegramente por féminas, cuyos nombres leídos seguidos provocaba ataques de corazón a los espectadores más apasionados (Jessica Lange, Kathy Bates, Angela Bassett,...). ¡Aún quedaban meses para su estreno y ya estábamos babeando!


Pero la realidad ha sido bien distinta a la idea que nos hicimos en la cabeza, y ahora que la serie ha acabado, puedo afirmar que todo me ha sabido a poco: las historias que se han ido sucediendo se han ido resolviendo a medio gas, con finales precipitados y apariciones absurdas, y con un elenco de actores desaprovechadísimo, todo aderezado con un toque cada vez más infantilizado, lejos de la solidez de la anterior temporada.

Pero como díría Madison (Emma Roberts) reconstruyendo cuerpos... ¡vayamos por partes!

La grandísima Sarah Paulson (Cordelia) ha visto reducida su participación a jugar con plantas y poco más, con un par de momentos álgidos para su lucimiento (las escenas de sufrimiento físico siempre son agradecidas para cualquier actor), y un protagonismo inesperado en el último capítulo (lo cual aplaudo porque me alegra la vista). La acompaña en 'desprecio actoral' mi querida y admirada Lily Rabe (Misty Day), quién prometia en los primeros capítulos, pero poco a poco, y muy a mi pesar, fue perdiendo interés y minutos en pantalla (ni siquiera se salva el ridículo momento con Stevie Nicks). Y completa el trío de despropósitos la pobre Taissa Farmiga, cuyo personaje a penas a aportado nada y ha sido el tipico relleno para hacer bulto, aunque al final haya sido de las pocas que acaba viva. A estas tres damnificadas por los guionistas podríamos añadir a los dos únicos representates masculinos, Evan Peters y David O'Hare, con personajes interesantes en un principio pero que, como el caso del de Rabe, han acabado siendo meras comparsas de otros (por poner un punto positivo, destacaré la presencia del culo de Peters en un par de ocasiones. ¡Buen trasero, chico!).


Por su parte, la diva del show, Jessica Lange, ha conseguido seguir siendo la mimada del grupo, aunque su Fiona tampoco le ha dado tanto jugo como lo hicieron sus personajes en las dos primeras temporadas.

Y para terminar con los actores de la 'cantera', Frances Conroy ha tenido una evolución inversa en la serie, para su mayor suerte, pues su Myrtle Snow no solo ha sido el mejor caracterizado, si no que ha ido ganando en protagonismo capítulo a capítulo, arrebatándole el sitio a la mismísima Lange y conviertiéndose en la 'dueña del cortijo'.


Más fortuna han tenido las nuevas incorporaciones de este año: Emma Roberts ha aportado frescura y desparpajo y todas las escenas que ha protagonizado han sido un golpe de aire dentro de tanta agonía; Gabourey Sidibe ha estado espléndida y solvente, especialmente divertida en las escenas compartidas con Kathy Bates. A la de 'Misery' le ha tocado uno de los papeles 'gordos' de la temporada (aunque personalmente me ha parecido de lo más aburrido), y junto a Angela Bassett (lo mejor de la serie), han sido una auténtica revolución.


En su conjunto, 'American Horror Story: Coven' me ha parecido una serie desigual (y como a mí, a esos 2000000 de espectadores que se perdieron por el camino desde que la serie empezara en octubre), con demasiados personajes y demasiadas tramas para ser bien resueltas en 13 episodios.

Estúpidamente diré que ahora que la serie ha acabado y ya conocemos quién es la nueva Suprema, espero que la próxima temporada dé más de sí. Y digo estúpidamente, porque nuevamente estoy volviendo a caer en el error que cometí esperando 'Coven'.





martes, 8 de mayo de 2012

American Horror Story: LA serie del año



Hoy me enfrento a algo muy dificil: intentar recomendaros que veáis algo sin poder explicaros casi nada, y de alguna manera os piquéis para que lo veáis. Si lo consigo, puedo darme con un canto en los dientes.

Ryan Murphy, creador de series tan dispares como Nip/Tuck y Glee se alió con el director y guionista (y ahora productor) Brad Falchuk para crear una serie diferente a lo que había hecho hasta el momento (que ya es decir bastante si tenemos en cuenta que las dos producciones anteriores no se parecen en nada), así que metieron en una casa encantada los mayores temores americanos, los sazonaron con una dirección y fotografía magníficos y unas actuaciones sobresalientes y hicieron la serie estrenada esta temporada que más me ha impactado.

La trama se centra en una familia con problemas a causa de un aborto reciente en el que la madre (Connie Britton) no ha podido soportar la situación, menos sabiendo que su marido (Dylan McDermott) le ha sido infiel. A todo esto hay que añadir a una hija emo y con instintos suicidas (Taissa Farmiga) que da más rabia que el conjunto de majaras que se pasean por la mansión donde se han mudado.

Los tres se mudan a una casa para empezar de nuevo su vida, pero las cosas se tuercen cuando descubren que ese lugar ha sido el escenario de múltiples crímenes y que todos los asesinados, y sus vecinos vivos, vagan por su casa a sus anchas. Entre ellos encontramos a una porno-chacha que el marido ve jovencita y guarrona y la mujer como una vieja extraña, una vecina siniestra con una hija con síndrome de down que siempre está metida en casa, un hombre con un traje de látex o otro con media cara quemada.

Foto de familia

En los diferentes capítulos se muestran leyendas urbanas y historias reales de crímenes y las enlaza de manera que, aunque nos suenen, resultan extrañamente perturbadoras.

La serie, ya os lo digo ahora, es rara de narices, por lo que uno tiene que verla sin esperar una coherencia. Si tiene que venir, ya vendrá, pero no os espantéis si al principio no entendéis nada.

Y sobretodo, tened en cuenta que Jessica Lange hace un papelón como la copa de un pino.

Siento no poderos contar más, pero si no la habéis visto os contaría demasiado...

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