Uno de los programas que tanto al Sr Rotoscopio como a mí nos tiene pegados a la tele los miércoles por la noche es Mujeres Ricas. Y es que el mujerriquismo llegó a la Setxa la semana pasada con su renovada segunda edición, con mucho más ritmo y mucha más ironía, que en la primera temporada.

Las protagonistas de este 'espectáculo' son cinco: Mar Segura, Olivia Valere y Mariana Nanis, que repiten en esta nueva etapa, y las recién incorporadas Nathascha Romanov y Verónika Pucci, lo que supone la pérdida de las hermanas Collado respecto a la pasada edición.
Si son buenas representantes de las mujeres ricas o no, eso no lo sabemos, pero lo que es indiscutible es que a parte de este gran elenco, tan variopinto y divertido, juntamente con los personajes secundarios que lo acompañan, el éxito del programa en esta segunda temporada reside en el gran trabajo de edición, dándole a los capítulos un ritmo ágil, una música ambiental perfectamente seleccionada y adecuada a cada momento y los efectos sonoros que agudizan la comicidad de las situaciones.
Una por una, las protagonistas son:
Mar Segura: va de diva, le gusta el lujo, las marcas y el glamour. Quiere las cosas en función de su valor porque dan categoría a quién las posee. A veces resulta algo superficial, forzada y poco natural. Su vocabulario no pasa del 'maravilloso, importante, impactante o exclusivo'. Está obsesionada con el arte aunque no tenga ni idea y para valorarlo utilice las palabras básicas de su repertorio 'maravilloso, importante, impactante o exclusivo'. Es aficionada a los toros y en el último programa quiso comprar una botella de vino 'exclusiva' y descartó las que le querían vender por 13.000 o 7ooo euros para acabar comprando dos botellas por 150 euros, porque ese precio era más asequible para ella.

Olivia Valere: francesa. La mayor de todas ellas. Tiene una gran fortuna ganada por su trabajo como empresaria y dueña de varias discotecas en Marbella. No habla muy bien el español y con su acento francés son muy graciosas muchas de sus expresiones, juntamente con sus gesticulaciones faciales. Vive con su marido, su exmarido y un loro llamado Guapo. Es extremadamente celosa y no deja a su marido ni un minuto solo.

Mariana Nanis: mujer del exfutbolista Claudio Cannigia. Es la más natural. Tiene un gran sentido del humor y todo se lo pasa por el orto. Son memorables sus conversaciones con su amigo Mauricio y la relación que tiene con sus hijos, especialmente con Charlotte. Sin ella, el programa solo funcionaria al 50%.

Verónika Pucci: peruana casada con un italiano. Vive en una casa inmensa y tiene dos hijas. Su estilo es algo 'choni', y para su cumpleaños su marido le regaló un Porche Panamera. Es bastante caprichosa y no conoce a las demás mujeres. Lo mejor de su casa, sin duda, es el servicio, especialmente Víctor.
Natascha Romanov: rusa casada con un ruso que vive en Rusia y tiene negocios petroleros. Vive con sus dos hijos en Marbella. Es amiga de Olivia Valere, quien la 'introduce' a Mar, con quien se va a los toros y acaba llorando por ver la muerte del animal. Todo lo soluciona bebiendo vodka. Quiere ser cantante y para ello ha contratado los servicios de Pedro Rilo, cantante y autor de canciones de las Azúcar Moreno. Ambos trabajan en un hit homenaje a Marbella, cuya letra no entiende la rusa.

Uno por uno, los secundarios son:
Charlotte Cannigia: es la hija de Mariana Nanis y está pidiendo a gritos un programa propio. No es demasiado lista, por no decir, nada lista. Le gusta jugar a ser supermodelo. No sé dedica a nada, o sea, ni estudia ni trabaja. Solo lee revistas del corazón, se hace la french manicure, y se tiñe el pelo de rubia a inspiración de la Barbie. Su sueño es parecerse a Katie Price, tanto en los tatuajes como en el tamaño de las tetas. Quiere comprarse un hammer rosa.

Mauricio: amigo de Mariana Nanis, también conocido como Pelo Concha. Es un cachondo sin profesión declarada. Sus charlas con Mariana son de lo mejor.
Víctor: es el responsable de mantenimiento de la casa de la Pucci. Vale para todo, y lo mismo te cambia los muebles de sitio, como que te sirve una copa, como que te pasea a los perros. Por sus caras, parecería que está asqueado y odia a Pucci. Por su fidelidad a la Señora, parece que le gusta su trabajo.
Con todos estos ingredientes, Mujeres Ricas podría ser un programa 100% MTV. Tiene glamour, tiene farándula, tiene adolescentes NiNis, tiene personajes estrafalarios reales, tiene querer y tiene aparentar.
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