

Estamos hablando, pero, del pleistoceno (mediados de los noventa más o menos, a pesar de que el juego era mucho anterior), pero todavía lo recuerdo con cariño. Años más tarde le príncipe se convirtió al 3D, y aunque le he dado unos cuantos tientos, pues como que ya no es lo mismo. De todas maneras me propuse el otro día ver la película, en un arrebato de nostalgia.
En todo el metraje no hay ni una referencia a la época “clásica” del príncipe, pero sí a la moderna: en todo momento los saltos, los decorados, la manera cómo funciona la cámara, las situaciones,.. TODO recuerda a un juego. Lo cual no es ni malo ni bueno. La historia es normalita, las interpretaciones también, pero técnicamente me parece muy interesante.
Básicamente lo que se explica es como Dastan, hijo adoptivo del Rey de Persia, es acusado de asesinar a su padre, y tiene que huir para demostrar su inocencia. En su huida le acompaña la princesa Tamina, que está interesada en recuperar una daga que Dastan “tomó prestada” durante el asalto a su ciudad.
Sin ser nada del otro mundo, recuerda a películas de aventuras de mi adolescencia como “La Momia”, y es agradable de ver. No se llevará muchos premios, pero entretiene, que no es poco, y alegrarán la vista a quien sea menester.
Por cierto, aunque no los haya mencionado, tanto Gemma Arterton como Jacke Gyllenhaal se convierten en firmes candidatos para continuar la franquicia, porque dan el pego y alegrarán la vista a quien sea menester.
Pasadlo bien!