Puesto que nuestra estimada Vir no se ha animado, de momento, a deleitarnos con su visión de los Globos de Oro, y yo no estoy cualificado para hacerlo (el departamento de festejos se fundó por algo), dejamos ese tema en Stand By y vamos a hablar de peliculillas, concretamente de “Buried”, protagonizada única y exclusivamente por Ryan Reynolds, ex de Scarlett Johansson, y dirigida por Rodrigo Cortés. Os recordamos que esta película participa de manera activa en la carrera hacia los Goya.Pero dejémonos de preámbulos y centrémonos en lo que toca: Imaginaos que sois secuestrados y enterrados bajo tierra, y que tenéis solo un teléfono y un mechero para negociar vuestra liberación. Bajo esta claustrofóbica premisa Cortés y Reynolds construyen una película entera, dentro de la caja, en la que todo lo que pasa fuera es intuido.
A priori, cuando me planteé ir al cine a ver esta película pensé: “Ya verás, hora y media de tío enterrado… Que coñazo!!”. Y durante los primeros minutos casi me quedo con esa idea, porque el arranque es un poco flojillo. Pero una vez empiezas a meterte en situación y a enterarte de lo que pasa, la trama se empieza a poner interesante y la hora y media se pasa antes de que te des cuenta. Aunque hay que reconocer que tiene algún recurso para alargar la trama… pero lo perdonamos…
No voy a explicar mucho más porque el argumento tampoco es tan complejo como para que no os lo chafe, pero tengo que decir que la película da para pensar y hablar mucho, pero paso de spoilers.
Así pues, os recomiendo esta película que, si bien no creo que vea más veces, pienso que hay que darle, al menos, un vistazo.